1º Cuaresma - ciclo B

1º Domingo de cuaresma - ciclo B

Lecturas bíblicas y comentario

1. ENTRE CONFLICTOS Y TENTACIONES

Antes de comenzar a narrar la actividad profética de Jesús, Marcos escribe estos breves versículos: «El Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían». Estas breves líneas son un resumen de las experiencias básicas vividas por Jesús hasta su ejecución en la cruz.


Jesús no ha conocido una vida fácil y tranquila. Ha vivido impulsado por el Espíritu, pero ha sentido en su propia carne las fuerzas del mal. Su entrega apasionada al proyecto de Dios lo ha llevado a vivir una existencia desgarrada por conflictos y tensiones. De él hemos de aprender sus seguidores a vivir en tiempos de prueba.

«El Espíritu empuja a Jesús al desierto». No lo conduce a una vida cómoda. Lo lleva por caminos de pruebas, riesgos y tentaciones. Buscar el reino de Dios y su justicia, anunciar a Dios sin falsearlo, trabajar por un mundo más humano es siempre arriesgado. Lo fue para Jesús y lo será para sus seguidores.


«Se quedó en el desierto cuarenta días». El desierto será el escenario por el que transcurrirá la vida de Jesús. Este lugar inhóspito y nada acogedor es símbolo de prueba y purificación. El mejor lugar para aprender a vivir de lo esencial, pero también el más peligroso para quien queda abandonado a sus propias fuerzas.

«Tentado por Satanás». Satanás significa "el adversario", la fuerza hostil a Dios y a quienes trabajan por su reinado. En la tentación se descubre qué hay en nosotros de verdad o de mentira, de luz o de tinieblas, de fidelidad a Dios o de complicidad con la injusticia.

A lo largo de su vida, Jesús se mantendrá vigilante para descubrir a "Satanás" en las circunstancias más inesperadas. Un día rechazará a Pedro con estas palabras: "Apártate de mí, Satanás, porque tus pensamiento no son los de Dios". Los tiempos de prueba hemos de vivirlos, como él, atentos a lo que nos puede desviar de Dios.

«Vivía entre alimañas, y los ángeles le servían». Las fieras, los seres más violentos de la tierra, evocan los peligros que amenazarán a Jesús. Los ángeles, los seres más buenos de la creación, sugieren la cercanía de Dios que lo bendice, cuida y sostiene. Así vivirá Jesús: defendiéndose de Antipas al que llama "zorra" y buscando en la oración de la noche la fuerza del Padre.

Hemos de vivir estos tiempos difíciles con los ojos fijos en Jesús. Es el Espíritu de Dios el que nos está empujando al desierto. De esta crisis saldrá un día una Iglesia más humilde y más fiel a su Señor.


2. Mt.4, 1-11 Somos débiles. . . nuestra debilidad es, en cada uno de nosotros, una experiencia cotidiana.

• Somos débiles : — porque hacer el bien no siempre es espontáneo, muchas veces implica un esfuerzo. Porque no siempre vivimos con la coherencia con la cual hablamos. . .

— porque no nos resulta fácil comprender el dolor, el sufrimiento y la muerte.

— porque aunque no matemos, ni robamos a nadie..., pecamos…, nos equivocamos. . .,
nos tentamos. La palabra "tentación" no es, generalmente, de nuestro agrado. . . pero, sin embargo, el Evangelio de hoy, nos pone frente a una realidad innegable.
• Somos débiles porque las tentaciones son "cosa de todos los días". Nos tientan los ídolos
del mundo contemporáneo: el poder, el placer, el tener.

Nos tientan: el resentimiento, la venganza, la soberbia, la avaricia, la codicia, el consumismo...

¿Dónde está nuestra fuerza? ¿Cómo vencer nuestra debilidad?



Una hermosa canción para escuchar… y dejarse llevar por el Espíritu
Llévame al desierto y háblame al corazón, regálame el silencio, aléjame de mí para vivir en Ti. No calmes esta sed, que quiero beber de Ti.


3. Para reflexionar y orar
1.“Serviré”

Cuando nos miramos con seriedad a nosotros mismos, nos percatamos de que hay cosas que nos impiden ser lo que desearíamos ser, como personas y como cristianos.

Tenemos la impresión de que no somos libres para ser auténticamente nosotros mismos. ---
Al principio de su misión Jesús se miró a sí mismo y vio las tentaciones que le impedirían llevar a cabo su misión. --- La Cuaresma es para nosotros el tiempo propicio para mirar dentro de nosotros mismos y para ver qué es lo que nos impide ser verdaderamente libres para servir y amar a Dios y a los hermanos según es debido.

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Acompañemos a Jesús al desierto, miremos en lo profundo de nuestro corazón, y con Jesús rechacemos lo que nos atenaza, lo que nos mantiene tibios e indiferentes, para que con él y como él podamos servir.

2.Cuarenta Días para la Pascua

En este Primer Domingo de Cuaresma acabamos justamente de comenzar nuestra caminata de cuarenta días  hacia la Pascua. Nosotros somos el pueblo de los cuarenta: El pueblo judío en el Antiguo Testamento necesitó cuarenta años a través del desierto, a través de sus pruebas y errores, para crecer como Pueblo de Dios  preparado para la Tierra Prometida. Jesús pasó cuarenta días en el desierto ayunando y orando para prepararse para su gran opción: aceptar ser el tipo de Mesías que Dios Padre quería para él. --- También nosotros tenemos hoy cuarenta días por delante para volver a examinarnos ante Dios si queremos ser y si somos el tipo de cristianos que Dios quiere que seamos. Miramos con admiración a Jesús ahora aquí presente entre nosotros para ver si con él y con su poder estamos dispuestos a rechazar  las tentaciones que intentan desviarnos de la tarea y misión que Dios nos ha dado.

Acto Penitencial
¿Qué es lo que nos impide seguir más radicalmente a Jesús en el camino hacia Dios y hacia los hermanos? Examinémonos ante el Señor. (Pausa)
Señor Jesús,  tú rehusaste servirte a ti mismo, ya que elegiste más bien servir al Padre  y a la felicidad de los hombres. 
R/ Señor, ten piedad 

Cristo Jesús, tú rehusaste impresionar a la gente con acciones espectaculares;
por el contrario elegiste el camino humillante de la cruz.
R/ Cristo, ten piedad 
Señor Jesús, tú rechazaste el poder y la riqueza; por el contrario hiciste del amor y la fe en los pobres  el fundamento del reino de Dios entre nosotros.
R/ Señor, ten piedad 

Ten misericordia de nosotros, Señor, y perdona nuestros pecados. Danos la gracia de rechazar, con vos y como vos, todas las tentaciones;  y llevanos a la plenitud de la vida nueva.


Oración  Oremos para que durante esta Cuaresma  nos convirtamos de verdad. (Pausa)
Oh Dios y Padre nuestro:En el desierto tu Hijo luchó durante cuarenta días por las exigencias de su misión,y venció todas las tentaciones.
En estos cuarenta días de Cuaresma conviértenos, haz que nuestros corazones giren a la paz de tu perdón, a la luz de tu amor y de tu preocupación por los hombres. Haz que encontremos la vida y la alegría  que Jesús nos trae; y disponnos a compartir con otros.Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

Oración de los Fieles Oremos juntos al Señor con todos los cristianos que se esfuerzan como nosotros durante esta Cuaresma en ser libres para Dios y unos para otros, y digamos:
R/  Señor, por tu amor sálvanos.
  • Por la Iglesia que amamos, para que nosotros sus miembros crezcamos juntos por el camino del servicio y del amor, roguemos al Señor: R/  Señor, por tu amor sálvanos.
  • Por los que dudan cuando son tentados, por los atraídos por la violencia,  por los atrapados en las cadenas del mal, roguemos al Señor: R/  Señor, por tu amor sálvanos.
  • Por los que abusan de su poder, por los que rechazan a Dios,  por los que rehúsan servir, roguemos al Señor: R/  Señor, por tu amor sálvanos.
  • Por los hambrientos, por los perseguidos, por las víctimas de la violencia, roguemos al Señor:  R/  Señor, por tu amor sálvanos.
  • Por los que dudan, por los desesperados, por los que son infieles, roguemos al Señor.  R/  Señor, por tu amor sálvanos.
  • Por las comunidades carentes de amor, por los que no pueden  perdonar, por los endurecidos en odio y en rencor, roguemos al Señor: R/  Señor, por tu amor sálvanos.
Oh Dios y Padre nuestro: Te hemos pedido por tantos y tantos. Pero nos incluimos también a nosotros mismos, pues somos débiles y falibles. Tócanos con tu amor y conviértenos a todos, por medio de Jesucristo nuestro Señor.
Introducción al Padrenuestro
Con Jesús nuestro Señor pidamos a nuestro Padre del cieloque podamos resistir la prueba de todas las tentaciones.R/ Padre nuestro…

Líbranos, Señor, de todos los males y concédenos el don de estar siempre en paz contigo, con nosotros mismos y unos con otros.

En las pruebas inevitables de la vida, guárdanos fieles a ti y no permitas que oprimamos a nadie. Ayúdanos a construir juntos tu reino de justicia y amor  hasta que termines felizmente todo lo que comenzaste en nosotros, por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. R/ Tuyo es el reino…

Oración para finalizar la reunión
Oh Dios, siempre fiel: Tu Hijo Jesús fue fiel  a ti y a su misión, aun  a costa de su vida.
Te pedimos, Señor, que nosotros también caminemos por el sendero del amor fiel a tiy a nuestros hermanos.Que ojalá sepamos elegirte siempre a ti y  la vida, y no el pecado y la muerte,y preferir el bien de los que nos rodean por encima de nuestros intereses egoístas,como hizo Jesús, tu Hijo,que vive contigo y con nosotros ahora y por los siglos de los siglos.

Bendición
Hermanos: En esta celebración hemos mirado con admiración a Jesúsy hemos visto cómo sufrió las tentaciones y cómo las venció.Hemos mirado a Jesús, y en  él reconocemos lo más íntimo de nosotros mismos.
Él es el tipo de persona  que nosotros, cada uno  a nuestra manera peculiar, debemos intentar lograr.
Durante nuestros cuarenta días de Cuaresma seguimos mirándole e intentamos asemejarnos a él. Para ello, que la bendición de Dios todopoderoso,  Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.


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